El Fondo Monetario Internacional ha acordado liberar 4.700 millones de dólares para Argentina, en un gesto hacia el ministro Toto Caputo. Esta cifra cubre los vencimientos con el propio organismo hasta abril, cuando se espera que ingresen los dólares de la cosecha de la soja. El gobierno confía en poder suavizar las tensiones con las empresas agrícolas, que se encuentran molestas por el aumento de las retenciones. Aunque la cantidad otorgada es la mitad de lo que se esperaba al inicio de las negociaciones, se cree que será suficiente para llegar a abril.
El acuerdo, anunciado por el ministro de Economía y el presidente del Banco Central, busca reestablecer la relación del país con el FMI, que se había deteriorado en la etapa final de Sergio Massa como ministro y candidato. Estos fondos incluyen el desembolso de noviembre pasado que Massa no recibió, ya que las metas acordadas por el gobierno anterior no se cumplieron debido a los reveses políticos. El FMI reconoció que la nueva administración está implementando un ambicioso plan de estabilización y destacó la consolidación fiscal, la reconstrucción de reservas y la corrección de desajustes de precios.
Si bien el gesto del FMI hacia Caputo es significativo, se considera medido, ya que solo se le otorga el monto necesario para pagar los vencimientos con el propio organismo y no más. Existen diferencias entre el FMI y Caputo desde su época como ministro de Macri, cuando una parte considerable de los fondos otorgados por el organismo se desvanecieron durante las crisis. El ministro Caputo espera acumular alrededor de 10.000 millones de dólares en reservas este año y considera los anticipos de desembolsos como una ayuda indispensable para llegar a abril, cuando se espera que lleguen los ingresos significativos de la cosecha de soja.

