Las oficinas que Mauricio Macri posee en Vicente López fueron el punto de encuentro para una charla a solas con Martín Llaryora. El cónclave, que se mantuvo bajo estricto hermetismo hasta ahora, sirvió para repasar el tablero electoral de Córdoba y trazar estrategias de cara a los próximos desafíos institucionales en el distrito mediterráneo.

El eje central de la conversación giró en torno al armado de la oposición local y las proyecciones para los comicios provinciales. Durante la charla, los dirigentes pusieron sobre la mesa el nombre de Rodrigo de Loredo, evaluando las posibilidades de consolidar su perfil de cara a una futura postulación para ocupar el sillón de San Martín. Las partes analizaron cómo impactaría este movimiento en el delicado equilibrio de fuerzas que conviven en la provincia, sobre todo considerando el peso que el electorado cordobés tiene a nivel nacional.

Asimismo, la reunión no esquivó la realidad que atraviesa el espacio libertario, cuya dinámica interna genera movimientos que repercuten de manera directa en el esquema de alianzas tradicionales. Mauricio Macri y Martín Llaryora compartieron miradas sobre la evolución de este fenómeno político en la región, entendiendo que cualquier definición sobre candidaturas, especialmente la de Rodrigo de Loredo, requerirá de lecturas precisas sobre el comportamiento de los votantes en un contexto de alta fragmentación.