El gobierno argentino no logró aprobar en general la ley en su primer día de sesión en el Congreso y continúa negociando el capítulo de privatizaciones. A pesar de los esfuerzos del oficialismo por acelerar el proceso, se decidió acceder al pedido de los bloques aliados de llamar a un cuarto intermedio hasta el jueves a las 12. Aunque el oficialismo logró reunir el quórum con 137 diputados, la sesión estuvo dominada por los discursos de los legisladores y recién después de las 16 comenzó el tratamiento del expediente. La dilación del debate y la falta de consenso generan incertidumbre sobre el futuro de la ley.

El diputado kirchnerista Leandro Santoro expresó su descontento al tuitear: «Después de 11 horas de sesión, no aparece el dictamen de mayoría y, como no sabemos qué ley estamos discutiendo, se suspende la sesión hasta mañana». Esta postergación se debe a la necesidad de ultimar detalles en las negociaciones con un sector de la UCR y Hacemos Coalición Federal (HCF), liderado por Miguel Pichetto. El acuerdo se está tejiendo en medio del bullicio, buscando un horario de convocatoria para reunirse nuevamente. Se acordó que el cuarto intermedio duraría desde el miércoles hasta el jueves al mediodía.

Uno de los puntos de negociación es el capítulo de privatizaciones, el cual ha generado asperezas y desacuerdos entre los legisladores. Además, la dilación del tratamiento del proyecto en la Cámara Baja preocupa al Gobierno, ya que la incertidumbre y la falta de resolución podrían generar más descontento en la sociedad. Por el momento, se desconoce cuántas jornadas más demandará el tratamiento de la ley y no se descarta que la Cámara deba reunirse incluso el sábado próximo. Mientras tanto, las inmediaciones del Congreso se llenaron de manifestantes con cacerolas protestando contra la ley.