Daniel Tillard ha renunciado a su cargo como presidente del Banco Nación. Su sucesor será Darío Wasserman, quien hasta ahora se desempeñaba como vicepresidente de la entidad. Esta sucesión se produce poco después de la salida de Guillermo Francos de su rol como ministro del Interior y Jefe de Gabinete, evidenciando un realineamiento de las fuerzas políticas y de confianza dentro del círculo de poder. Tillard había llegado al banco a través de un acuerdo inicial entre Javier Milei y Juan Schiaretti, pero su posición se vio debilitada tras la ruptura de dicha alianza y la posterior salida de Francos, un funcionario con quien mantenía estrecha cercanía.
La elección de Darío Wasserman para presidir el Banco Nación cobra relevancia por su cercanía con los hermanos Milei, y en particular, con Karina Milei. Wasserman está casado con Pilar Ramírez, quien ejerce como legisladora y jefa de campaña de La Libertad Avanza en la Capital, y es considerada un referente de Karina Milei en la región. Este nombramiento se produce en un momento donde el gobierno busca reactivar la economía a través de políticas activas, y el Banco Nación, al ser la entidad financiera más grande del país, se presenta como una herramienta fundamental para la instrumentación de dichas políticas.
Se anticipa que la gestión de Wasserman se centrará en la expansión de los créditos otorgados por la entidad. Si bien el banco ya ha alcanzado récords en créditos hipotecarios, la apuesta fuerte estará en los créditos productivos dirigidos a empresas. Tras la resolución de la incertidumbre electoral, se espera que se empiecen a agilizar las carpetas de empresas que han solicitado financiamiento, con la intención de que dichos créditos comiencen a otorgarse a partir de enero. Esta estrategia busca impulsar la actividad económica y la generación de empleo, utilizando al Banco Nación como un motor de la reactivación. La salida de Tillard, junto con otras renuncias de funcionarios cercanos a Francos, como Lisandro Catalán y José Rolandi, refuerza la lectura de un reacomodamiento de poder, donde figuras cercanas a Karina Milei ganan protagonismo.
