En una jornada caótica en el Senado, la senadora electa Lorena Villaverde, envuelta en controversias por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, protagonizó un intento fallido de asumir su banca. A pesar de que su pliego no había sido aprobado, Villaverde intentó colarse en la sesión preparatoria, pero fue interceptada por miembros de su propio bloque, La Libertad Avanza, quienes le pidieron que se retirara.
La situación se desencadenó cuando Villaverde, acompañada de sus hijos, ingresó al recinto y saludó a otros senadores. Sin embargo, cuando Victoria Villarruel se disponía a iniciar la sesión, la senadora Nadia Márquez se acercó a Villaverde y le comunicó que debía abandonar el lugar. La escena dejó a Villaverde visiblemente afectada, quien llegó a expresar sentirse víctima de una injusticia.
Según fuentes parlamentarias, la senadora peronista Juliana di Tullio también jugó un papel clave en el incidente, al advertir a Patricia Bullrich que Villaverde no podía participar de la sesión. Ante la falta de apoyo para aprobar su pliego, el propio bloque de Villaverde solicitó que el tema volviera a la comisión de Asuntos Constitucionales, dejando en evidencia la falta de consenso en torno a su figura. A pesar del incidente, Villaverde cuenta con el trámite realizado para el acceso al Senado mediante huella dactilar, lo que sugiere que su pliego aún podría ser rescatado en el futuro si se logran reunir los apoyos necesarios.
