En medio de la creciente tensión salarial en Pami, gerentes vinculados al sector libertario están gestionando aumentos millonarios para sus propios sueldos, mientras que el Gobierno ofrece a los empleados incrementos inferiores al 1% mensual. Daniela Barrionuevo, funcionaria de la delegación local de Pami en Pilar y referente de Sebastián Pareja, solicitó una recategorización que elevaría su salario de 2,5 a 4 millones de pesos, argumentando que el aumento es necesario para «brindar una atención más adecuada y eficiente». Esta petición representa un incremento del 60%, en marcado contraste con la oferta oficial para los trabajadores, que tras casi un año sin paritarias, contempla apenas un 1,2% para octubre y 0,8% para noviembre y diciembre.

La situación generó polémica en el ámbito local, especialmente porque Barrionuevo es considerada la mano ejecutora de Pareja en Pilar y ha sido cuestionada por su rol en la interna política libertaria, donde impulsó la candidatura de Andrés Genna en detrimento de la concejal Solana Marchesán. Al ser consultada sobre su pedido de aumento, Barrionuevo evitó dar explicaciones y cortó la comunicación. La controversia se suma a las críticas hacia varios jefes locales de Pami en el Conurbano, quienes habrían utilizado recursos del organismo para hacer campaña política.

Mientras tanto, los gremios que representan a los empleados de Pami anunciaron medidas de fuerza para la próxima semana, que incluyen asambleas y paros con movilización, en rechazo a la propuesta salarial que consideran insuficiente. La situación refleja una profunda fractura entre la dirigencia libertaria que administra el organismo y los trabajadores que reclaman mejores condiciones salariales.