El presidente Javier Milei ha viajado a Roma después de su gira por Israel en clave religiosa y geopolítica, con el objetivo de tener una audiencia con el Papa Francisco. Antes de partir, Milei visitó el Muro de los Lamentos y el Santo Sepulcro, dos sitios importantes para la religión judía. El encuentro con el Papa se llevará a cabo el próximo lunes en la Biblioteca del Palacio Apostólico y marcará el cierre formal de una compleja disputa política entre ambos.
Durante su visita a Israel, Milei también se reunió con familiares de secuestrados por el grupo terrorista Hamas y participó en una fiesta judía espontánea en el Muro de los Lamentos. El presidente rezó, bailó y cantó en este lugar sagrado antes de partir hacia Roma. Su viaje a la capital italiana será la última etapa de su gira por Medio Oriente y Europa antes de regresar a Buenos Aires, donde las diferencias políticas entre el gobierno y la oposición están aumentando.
El presidente argentino y el Papa Francisco se encontrarán por primera vez durante la ceremonia de canonización de «Mamá Antula» en la Plaza San Pedro. Al día siguiente, tendrán una audiencia privada en la Biblioteca del Palacio Apostólico. Durante estas reuniones, se espera que discutan temas de política y economía, en línea con las expectativas del Papa de mejorar la situación económica y reducir la pobreza en Argentina.
El viaje de Milei a Roma también tiene implicaciones políticas, ya que su delegación oficial incluye al embajador ante Israel, lo que ha sorprendido al Vaticano. Además, la presencia del futuro secretario de Culto, Francisco Sánchez, quien ha tenido opiniones críticas sobre el Papa, añade tensión a la visita. Sin embargo, se espera que el encuentro entre Milei y el Santo Padre sea una oportunidad para establecer una relación personal y política más profunda.
