El gobierno nacional está redefiniendo su enfoque para asegurar el respaldo legislativo necesario para el Presupuesto del próximo año y las iniciativas de cambio propuestas por el presidente. Tras algunos trascendidos que no estaban previstos, el gobierno ha optado por una estrategia más discreta, aunque manteniendo activas las mesas de trabajo y los contactos con las provincias, actores fundamentales en el debate parlamentario venidero. El objetivo central es consolidar los apoyos para que las propuestas avancen en el Congreso.

Recientemente, en una prolongada reunión en la Casa Rosada, el círculo íntimo del oficialismo delineó los pasos a seguir para la aprobación de estas medidas. En el encuentro, que tuvo lugar en el despacho de la secretaria general, participaron figuras clave como el jefe de Gabinete, el ministro del Interior, la ministra de Seguridad, un asesor presidencial y el titular de la Cámara de Diputados. Una novedad destacada fue la incorporación a estas conversaciones del ministro de Economía, cuya participación se vuelve crucial al estar a cargo de las finanzas estatales.

Paralelamente, se ha decidido reforzar la confidencialidad en torno a los avances del Consejo de Mayo, el órgano encargado de elaborar los proyectos. Este consejo, integrado por representantes del Ejecutivo, gobernadores, legisladores, sindicalistas y empresarios, tenía una reunión programada para el 27 de noviembre que fue pospuesta, aunque algunos de sus miembros ya fueron convocados para el día 26. La fecha límite para entregar el informe definitivo al presidente es el 15 de diciembre, tras lo cual el Poder Ejecutivo remitirá las iniciativas al Congreso. Además, se están llevando a cabo encuentros específicos para la reforma laboral, con la participación del secretario de Trabajo, y para la reforma tributaria, con el titular de ARCA y el ministro de Economía.

En el ámbito legislativo, el titular de la Cámara de Diputados continúa sus gestiones para sumar voluntades entre los legisladores oficialistas y de otras bancadas, en vistas al próximo período parlamentario. Por otro lado, el ministro del Interior mantiene un activo diálogo con los gobernadores. Próximamente, tiene previsto visitar a los mandatarios de Santiago del Estero y Misiones, con la meta de reunirse con la veintena de líderes provinciales que participaron en un cónclave presidencial en octubre, excluyendo a los sectores más opositores. Aún le restan encuentros con los gobernadores de la Ciudad de Buenos Aires, Corrientes, San Luis y Santa Fe para completar su ronda de contactos.