Martín Llaryora, gobernador de Córdoba, ofreció una visión crítica sobre la actual situación económica y política del país, a pocos días de las elecciones legislativas nacionales. En diálogo con Clarín, destacó que el Gobierno enfrenta no solo un problema financiero, sino también un desafío estructural en su modelo económico, que carece de un plan productivo federal capaz de generar empleo, inversión y divisas. Según Llaryora, la macroeconomía no puede sostenerse por sí sola y es necesario un enfoque que incluya a todos los sectores productivos y sociales para lograr un desarrollo sostenible.
El mandatario provincial subrayó la importancia de que el Gobierno establezca un diálogo amplio, no solo con gobernadores sino con toda la sociedad, incluyendo a sectores industriales y productivos. Criticó la falta de una mirada productiva y federal en la gestión actual, y señaló que la Argentina debe aprovechar sus ventajas en agroindustria, minería, petróleo y tecnología para impulsar un crecimiento con valor agregado. En ese sentido, Llaryora afirmó que su espacio político, Provincias Unidas, se presenta como una tercera fuerza que busca construir consensos en el Congreso, alejándose de los extremos que han dominado la escena política.
Sobre la relación con el presidente Javier Milei, Llaryora evitó emitir juicios personales, aunque insistió en la necesidad de que un mandatario dialogue con todos los sectores, incluso con sus adversarios. También se refirió a la ayuda financiera internacional, destacando que el apoyo de Estados Unidos y organismos multilaterales ha sido crucial para sostener la economía argentina. Finalmente, defendió el esfuerzo de las provincias para mantener servicios y obras públicas ante la reducción de recursos nacionales, y reclamó mayor humildad y reconocimiento por parte del Gobierno central hacia las gestiones provinciales.
