Sebastián Pareja, uno de los principales armadores dentro de La Libertad Avanza, lanzó una fuerte advertencia al Gobierno ante la posibilidad de ser desplazado tras las elecciones legislativas. Desde su entorno aseguraron que “no nos pueden tocar”, haciendo referencia a la fuerza política que representan, con tres diputados nacionales, alrededor de veinte legisladores provinciales y 300 concejales. Este mensaje refleja la tensión interna que atraviesa el espacio libertario, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde Pareja ha consolidado un bloque que se ha convertido en un desafío para la conducción nacional del partido.
La desconfianza hacia Pareja creció en el círculo cercano a Karina Milei, quien analiza quitarle el control del armado bonaerense debido a conflictos internos, incluyendo enfrentamientos con sectores como los Menem y acusaciones de que Pareja habría actuado a reglamento durante la campaña. Un claro síntoma fue la falta de apoyo de Pareja en el acto de Tres de Febrero, donde no aportó movilización para acompañar a Javier Milei, generando críticas internas sobre su compromiso.
Además, la interna se profundizó con cruces públicos entre referentes del espacio. Ramón “Nene” Vera, mano derecha de Pareja, protagonizó enfrentamientos en redes sociales con seguidores de Santiago Caputo, otro dirigente libertario, en un intercambio cargado de insultos y acusaciones. Estas disputas evidencian la fractura y la lucha por el poder dentro de La Libertad Avanza, que se mantiene a pesar de la cercanía de los comicios.
En definitiva, Pareja y su grupo buscan reafirmar su peso político y evitar ser desplazados, apoyándose en la estructura territorial y legislativa que han construido. Sin embargo, la conducción nacional enfrenta el desafío de gestionar estas tensiones para mantener la unidad y fortalecer la imagen del espacio en un momento clave para su futuro político.
