Después del tiroteo que tuvo lugar en La Matanza, la tensión entre la Casa Rosada y el gobierno de Axel Kicillof ha aumentado. Manuel Adorni, vocero presidencial, responsabilizó a la administración bonaerense por la balacera relacionada con la disputa de tierras en la zona. Estas declaraciones reflejan la falta de diálogo entre ambas administraciones. Además, se suma la crítica del presidente Javier Milei hacia Kicillof en las redes sociales. En La Plata, se reclama por certezas en la gestión y fondos.
Adorni, en conferencia de prensa, afirmó que el tema del tiroteo es responsabilidad del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Criticó la falta de presencia estatal en esos lugares y remarcó que «han hecho tanta publicidad del Estado presente y de repente vemos gente matándose por tener un pedazo de tierra». Estas declaraciones generaron una respuesta por parte de fuentes cercanas a Kicillof en La Plata, quienes consideraron el comentario como una provocación.
La tensión entre ambos gobiernos se intensificó cuando el presidente Milei respondió a una cuenta falsa del gobernador Kicillof en las redes sociales. Posteriormente, al darse cuenta de su error, Milei le envió el mensaje al gobernador verdadero. Mientras tanto, en La Plata, se esperan respuestas por temas de gestión en los que aún no hay certezas, como el plan de Infraestructura Penitenciaria.
Al margen del enfrentamiento en La Matanza, el diálogo entre el gobierno bonaerense y el gobierno nacional es inexistente. Kicillof no ha tenido reuniones ni intercambios de mensajes con el presidente desde el encuentro en la Casa Rosada en el que participaron todos los gobernadores. La falta de diálogo y las demandas sin respuesta generan un clima de tensión entre ambas administraciones.

