Un reciente estudio ha puesto de manifiesto una preocupante contracción en el sector empresarial de Santa Fe, atribuyendo el cierre de numerosas compañías y la pérdida de miles de puestos de trabajo a la política de apertura de importaciones impulsada por la actual administración nacional. El informe, elaborado por el Observatorio de Importaciones de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (APYME) de la provincia, detalla un panorama sombrío para la actividad productiva local.
Según los datos recabados por APYME, desde noviembre de 2023, más de dos mil firmas han cesado sus operaciones en Santa Fe, de las cuales 225 corresponden al crucial sector manufacturero industrial. Esta situación ha redundado en la desaparición de 12.456 empleos registrados, lo que representa una caída del 2% en el total provincial. Las cadenas productivas más afectadas incluyen materiales para la construcción, maquinaria agrícola y calzado, con un impacto significativo también en la línea blanca. El informe subraya que, si bien las grandes empresas sufrieron una reducción del 9.1%, las pequeñas vieron una caída del 5.2%, mientras que las medianas lograron un leve crecimiento.
El documento de APYME enfatiza que el principal factor detrás de esta crisis es el incremento desmedido de las importaciones de bienes de consumo final, que crecieron un 86% en comparación con enero de 2024, superando con creces el aumento de importaciones de bienes intermedios. Esta dinámica, según los industriales, destruye la producción y el empleo local. El sector manufacturero, en particular, ha perdido el 4.8% de sus puestos de trabajo, constituyendo el 53% del total de empleos eliminados.
No obstante, desde el Ministerio de Producción de Santa Fe, se han expresado reservas sobre la magnitud de las cifras presentadas por APYME. Fuentes de la cartera, consultadas por LPO, indicaron que una caída de dos mil empresas representaría el cierre de un tercio de las pymes registradas en la provincia, un escenario que consideran poco probable. Además, cuestionaron si el observatorio incluyó en su análisis el cese de actividades de emprendedores y comercios, señalando que los datos contrastados con el Ministerio de Trabajo no reflejan una baja tan pronunciada.
El informe de APYME concluye que la historia económica argentina muestra una clara correlación entre la liberalización comercial y el declive de las pequeñas y medianas empresas, advirtiendo que las actuales políticas podrían reeditar ciclos pasados de afectación a uno de los principales motores de generación de empleo.
