El respaldo financiero del gobierno de Estados Unidos a Argentina ha generado un renovado optimismo en los mercados locales, impactando positivamente en los activos y la confianza económica en vísperas de las elecciones legislativas del 26 de octubre. La inyección directa de dólares por parte del Tesoro estadounidense, que incluyó la compra de pesos argentinos y un acuerdo de swap por 20.000 millones de dólares, contribuyó a una baja significativa del dólar mayorista y a un aumento en el valor de acciones y bonos argentinos. El índice S&P Merval subió un 12% en dólares, mientras que los ADR de bancos y empresas locales registraron alzas cercanas al 20%, y el riesgo país se redujo a niveles mínimos en las últimas semanas.
Este apoyo financiero no solo tiene un efecto económico, sino también político, ya que el gobierno argentino busca recuperar la confianza interna y externa en medio de un escenario electoral complejo. Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, continúa su campaña en provincias clave como Mendoza, Chaco y Corrientes, mientras se prepara para su esperado encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca. Esta visita, programada para el 14 de octubre, busca consolidar el respaldo geopolítico y financiero estadounidense, que ya se manifestó en los anuncios recientes del Tesoro norteamericano.
No obstante, la relación con Estados Unidos también genera tensiones internas, como la contradicción entre las declaraciones del secretario del Tesoro Scott Bessent, quien afirmó que Milei está comprometido a excluir a China de Argentina, y las posteriores relativizaciones del jefe de Gabinete Guillermo Francos. En este contexto, la ayuda estadounidense se convierte en un factor clave para la estabilidad económica y política del país, mientras las fuerzas políticas se preparan para la contienda electoral que definirá el rumbo del gobierno y sus alianzas internacionales.
