El frente Provincias Unidas, que contaba con el respaldo de varios gobernadores, sufrió un duro revés en las elecciones legislativas de 2025, logrando imponerse únicamente en la provincia de Corrientes. En el resto de las cinco provincias donde compitió con apoyo oficial, el resultado fue adverso, reflejando una crisis interna y una pérdida significativa de apoyo popular. En total, el espacio consiguió apenas ocho bancas en la Cámara de Diputados y no logró obtener representación en el Senado, muy por debajo de las expectativas iniciales que aspiraban a consolidar 25 diputados para influir decisivamente en el Congreso.
La provincia de Buenos Aires fue uno de los escenarios más complicados para Provincias Unidas, donde la figura de Florencio Randazzo quedó relegada a un quinto puesto, superado incluso por Fernando Burlando, quien con un escaso 2,8% de los votos logró posicionarse por encima del exministro de Transporte. Randazzo, que aspiraba a renovar su banca, no solo perdió en términos generales sino que también sufrió una derrota contundente en su propio distrito natal, Chivilcoy, donde quedó muy lejos de La Libertad Avanza y sin poder capitalizar su base política. Además, su campaña estuvo marcada por polémicas, como la circulación de mensajes falsos que atribuían apoyos de intendentes peronistas que en realidad estaban alineados con otras fuerzas.
Este escenario refleja un fuerte desgaste del proyecto de Provincias Unidas, que no logró consolidar una alternativa sólida frente al avance de La Libertad Avanza y otros espacios políticos. La derrota de Randazzo y la escasa cantidad de diputados electos evidencian la necesidad de una profunda revisión estratégica para intentar recuperar terreno en futuras contiendas electorales.
