En septiembre, el consumo masivo en Argentina registró una caída del 3,7% respecto al mes anterior, aunque mostró un crecimiento interanual del 4,4%. Este comportamiento desigual refleja la cautela de los consumidores ante la incertidumbre electoral y la volatilidad cambiaria, que frenan una recuperación más sólida del gasto. Los supermercados y mayoristas fueron los canales más afectados, con bajas acumuladas del 5,3% en lo que va del año, mientras que los autoservicios independientes y los kioscos de barrio experimentaron un crecimiento notable, evidenciando un cambio en las preferencias de compra hacia comercios más pequeños y cercanos.

El informe de la consultora Scentia destaca que el consumidor opta por realizar compras más pequeñas y frecuentes en locales de barrio, especialmente en localidades del interior donde la presencia de grandes cadenas es menor. Este fenómeno se refleja en el aumento del 8,6% en autoservicios y del 8,5% en kioscos y almacenes durante septiembre. Además, el comercio electrónico continúa su expansión, con un crecimiento del 14,7% interanual, impulsado por la comodidad y la variedad que ofrece este canal.

En cuanto a los rubros, la alimentación y productos impulsivos mostraron incrementos interanuales, mientras que las bebidas alcohólicas y sin alcohol sufrieron caídas significativas, con bajas del 10,6% y 5,9% respectivamente. Las ventas minoristas en el Día de la Madre también reflejaron una contracción del 3,5% en comparación con el año anterior, evidenciando la persistente pérdida del poder adquisitivo de los hogares. A pesar de las promociones y descuentos aplicados por el comercio, el consumo efectivo no logró repuntar, manteniendo un escenario de cautela y ajustes en el gasto familiar.