La reciente caída en el riesgo país ha acercado a Argentina a niveles similares a los de otros mercados emergentes como Angola y Pakistán, lo que abre una ventana de oportunidad para que Argentina regrese a los mercados internacionales de deuda. Tras el repunte inesperado en los precios de los bonos en dólares, el indicador de riesgo país de la banca JP Morgan descendió de 1.080 puntos a 690 en pocos días, marcando una reducción cercana al 40% y señalando una mejora en la percepción de los inversores.
Este nivel pone a Argentina en una posición comparable con economías emergentes que, aunque presentan rendimientos más bajos —entre el 7% y 10% en sus bonos—, reflejan una normalización relativa tras meses de incertidumbre. Sin embargo, para que el país pueda volver a financiarse en los mercados internacionales a un costo competitivo, se estima que el riesgo país debería ubicarse entre 400 y 450 puntos básicos. Actualmente, aún se mantiene alrededor de 180 puntos por encima de ese umbral.
El ministro de Economía, Luis Caputo, está enfocado en aprovechar esta mejora para emitir nueva deuda que permita refinanciar parte de los compromisos reestructurados en los últimos años y financiar proyectos clave en infraestructura, energía, transporte y tecnología, fundamentales para impulsar el crecimiento económico. Analistas consultados indican que, si la tendencia positiva continúa, Argentina podría alcanzar rendimientos de un solo dígito en sus bonos, facilitando así su regreso a los mercados internacionales en los próximos meses.
Este avance se da en un contexto donde la incertidumbre política y económica había generado una dinámica atípica en los mercados de bonos, con preferencia por instrumentos bajo ley extranjera y castigo a los emitidos bajo ley local. La mejora post elecciones y la expectativa de estabilidad política contribuyen a consolidar un escenario más favorable para la economía argentina.
