El plenario de comisiones que debatía la Ley Ómnibus en la Cámara de Diputados de Argentina se vio envuelto en un escándalo cuando integrantes del kirchnerismo insultaron al diputado liberal José Luis Espert. Desde la bancada de Unión por la Patria le gritaron «Pelado botón» al legislador, quien preside una de las comisiones encargadas de recibir a los funcionarios para defender la ley. El incidente ocurrió durante un fuerte cruce entre Espert y el ex jefe de Gabinete y ex canciller, Santiago Cafiero, por el tiempo de exposición. El diputado liberal le pidió a Cafiero que realizara preguntas relacionadas con el área de competencia del funcionario, pero el ex ministro kirchnerista evitó responder: “Vos no me decís a quién le tengo que hacer preguntas, Espert”, por lo que el liberal le cortó el micrófono. Cafiero se ofuscó: “¡No me cortés! ¡Ey! ¡Ey! Dejame terminar porque voy a hablar allá” y se acercó hacia la mesa donde estaba Espert, mientras se escuchó una fuerte agresión verbal contra él. Espert continuó con la reunión y le dio uso de la palabra a otro diputado, pero la tensión entre ambos quedó evidente.
Aparece un problema en el comportamiento de los Diputados que entorpecen el funcionamiento del Congreso: No entienden ni respetan las normas en las actividades que les corresponden. Cuando un funcionario del Gobierno se presenta para responder preguntas de los representantes del pueblo, los inexpertos e irrespetuosos diputados utilizan el pedido de la palabra, que es para preguntar, como momento para destacarse y dar discursos que desvirtúan la actividad que, en éste caso, es de vital importancia para el país. Algo similar ocurrió horas antes con el diputado Del Caño, pero es algo que se repite de manera casi constante.
No sólo a nadie le interesa un discurso político en el momento que corresponde realizar preguntas sino que a esos mismos mal educados no se les escucha ni una sola pregunta de valor. ¿La decadencia del Congreso refleja la decadencia cultural Argentina?

