Tras la reciente derrota electoral, Cristina Kirchner emitió un duro análisis sobre la estrategia política adoptada en la provincia de Buenos Aires, señalando que el desdoblamiento de las elecciones fue un “error político” que afectó negativamente al peronismo a nivel nacional. En una carta dirigida a la militancia, la expresidenta recordó que ya en abril había advertido públicamente sobre los riesgos de dividir los comicios en dos fechas separadas por apenas 49 días, lo que terminó funcionando como un “balotaje anticipado” que favoreció la consolidación del voto antiperonista.
Cristina criticó la decisión del gobernador bonaerense de adelantar las elecciones provinciales, argumentando que esta maniobra no solo tenía un alto costo electoral y simbólico, sino que también debilitó al peronismo en todo el país. A pesar de sus cuestionamientos, la exmandataria enfatizó la importancia de mantener la unidad dentro del Partido Justicialista como herramienta fundamental para la construcción política nacional, popular y democrática. En sus palabras, “necesitamos dirigentes con cabeza, corazón y mucho, pero mucho coraje”.
Además del análisis político, Cristina Kirchner atribuyó parte del resultado adverso a una campaña del miedo impulsada por sectores mediáticos y políticos, incluyendo una intervención directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien condicionó el apoyo financiero a una victoria de Javier Milei. También denunció una ofensiva judicial y mediática destinada a debilitar al campo nacional y popular, vinculando su prisión y proscripción con una estrategia de disciplinamiento político. En este contexto, insistió en la necesidad de cohesión y claridad estratégica para enfrentar los desafíos que vienen.
