La economía argentina continúa mostrando señales preocupantes, especialmente en los sectores vinculados al consumo, que siguen en caída durante agosto y septiembre de 2025. Según dos informes recientes de consultoras privadas, la actividad económica no logró repuntar y se mantiene en un escenario de estancamiento, con luces rojas en segmentos clave para el bolsillo de los argentinos.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) confirmó que el país atraviesa una recesión técnica, con dos trimestres consecutivos de caída. Aunque algunos sectores ligados a la exportación y la producción petrolera brindaron cierto alivio, la mayoría de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y rubros relacionados al consumo mostraron retrocesos. Por ejemplo, la industria pyme cayó un 1,8% en agosto y un 2% en septiembre, mientras que la industria automotriz tuvo un crecimiento impulsado principalmente por la importación de vehículos, más que por la producción nacional.

El Índice Líder de Actividad Analytica (ILA) reflejó una leve mejora del 0,1% en agosto, pero con un panorama heterogéneo: crecieron sectores metalúrgicos y automotrices, mientras que la construcción y la industria cárnica sufrieron caídas. Además, todas las líneas de crédito se contrajeron, con excepción de los créditos prendarios e hipotecarios, lo que evidencia una menor disponibilidad de financiamiento para consumo e inversión.

El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció el estancamiento económico y atribuyó parte del parate a la suba de las tasas de interés y a la oposición política. Caputo señaló que el gobierno priorizó frenar un cimbronazo financiero, aun a costa de resignar crecimiento, y remarcó que la responsabilidad de definir dónde invertir recae en el sector privado, mientras el Estado debe enfocarse en estabilizar la macroeconomía.

En resumen, la economía argentina enfrenta un contexto complicado, con sectores productivos y de consumo en dificultades, una demanda interna débil y desafíos para la competitividad, mientras se espera que las políticas públicas logren revertir esta tendencia en los próximos meses.