Distintas fuentes cercanas a la Casa Rosada afirman que Santiago Caputo presentó a Javier Milei datos de encuestas que muestran una caída significativa en la intención de voto de los libertarios en la provincia de Buenos Aires, ubicándolos 20 puntos por debajo en la contienda electoral. Esta situación llevó a Milei a tomar la decisión de solicitar a José Luis Espert que retire su candidatura a diputado nacional, debido a la fuerte repercusión negativa que generaron las acusaciones de vínculos con el narcotráfico que pesan sobre Espert, especialmente en un contexto donde su mandato finalizará en diciembre y quedará sin fueros para enfrentar dichas denuncias.
A pesar de la resistencia inicial de Milei a apartar a Espert, incluso frente a las recomendaciones de su equipo y de figuras como Mauricio Macri, la presión derivada de los números y la imposibilidad de revertir la caída en las encuestas en tan poco tiempo llevó a que Espert anunciara su renuncia a la candidatura. Este movimiento busca evitar que la presencia de Espert en la boleta electoral profundice la crisis y afecte aún más las chances del espacio en la provincia. Sin embargo, la situación se complica porque las boletas ya fueron impresas con la imagen de Espert, y la Justicia Electoral advirtió que no habrá reimpresión, lo que genera un dilema sobre cómo manejar la distribución y el costo político y económico de esta situación.
En paralelo, se debate la posibilidad de que Diego Santilli, quien tiene mayor experiencia política, asuma como primer candidato en lugar de Espert, lo que implicaría un cambio en la estrategia electoral. Esta decisión también genera tensiones internas, ya que implicaría que los libertarios pierdan un candidato propio al frente de la lista, dejando el terreno más abierto para el PRO. En medio de esta crisis, Santilli encabezará un acto junto a Milei y otros dirigentes del PRO, en un intento por fortalecer la campaña y recuperar terreno en la provincia de Buenos Aires.
