La oposición en el Senado ya analiza la posibilidad de impedir que Lorena Villaverde, candidata libertaria en Río Negro, asuma su banca en caso de resultar electa. Inspirados en el «método Patti» —que en 2006 bloqueó la incorporación de Luis Abelardo Patti por sus antecedentes en violaciones a los derechos humanos—, los senadores evalúan aplicar un criterio similar para cuestionar la idoneidad ética y moral de Villaverde, vinculada a un entorno con presuntos nexos con el narcotráfico. Esta estrategia cuenta con el respaldo de bloques peronistas, radicales y aliados del gobierno, que consideran que ya es demasiado tarde para que Javier Milei retire su candidatura.
En paralelo, se destaca la decisión de Milei de no viajar a Río Negro para apoyar públicamente a Villaverde en la recta final de la campaña electoral, a pesar de la importancia estratégica de la provincia. Contrariamente, el presidente sí recibió y se fotografió con Nadia Márquez, candidata de La Libertad Avanza por Neuquén, quien también enfrenta cuestionamientos, aunque de menor gravedad y sin vínculos con narcotráfico. Este gesto subraya una diferencia en el trato hacia las candidatas dentro del oficialismo, donde el caso de Villaverde representa un foco de controversia mucho más serio.
Mientras la oposición prepara el terreno para bloquear la asunción de Villaverde, la ausencia de Milei en Río Negro y su respaldo visible, aunque tímido, a la lista neuquina reflejan una estrategia política que busca minimizar el impacto negativo que la figura de Villaverde podría generar. La situación pone en evidencia tensiones internas y la complejidad del armado electoral del oficialismo en provincias clave para las elecciones legislativas de 2025.
