Una multitud se congregó frente al Congreso argentino para protestar contra las políticas del gobierno de Javier Milei. La manifestación fue convocada en el marco de un paro nacional y tuvo como objetivo expresar el rechazo a la «ley ómnibus» y al decreto de necesidad y urgencia (DNU) firmado por el presidente en diciembre. Estas medidas, que contienen cientos de disposiciones, han sido criticadas por las principales centrales sindicales y diversas organizaciones sociales. Los oradores instaron a los diputados a no apoyar estas políticas y a defender los derechos de los trabajadores y los jubilados.

Durante la protesta, Pablo Moyano, cotitular de la Confederación General del Trabajo (CGT), hizo un llamado a los diputados a no traicionar a los trabajadores y a la doctrina del peronismo. Además, instó a los gobernantes a no volver a implementar el impuesto a las ganancias de los trabajadores y a no privatizar empresas estatales. Por su parte, Héctor Daer, también cotitular de la CGT, pidió a los legisladores que rechacen el DNU y la ley ómnibus, y destacó que los derechos no pueden retroceder.

A pesar de las advertencias del gobierno sobre la aplicación del «protocolo antipiquetes», la manifestación transcurrió sin incidentes. La protesta tuvo su acto central frente al Congreso en Buenos Aires, aunque también se replicó en otras provincias del país. Las autoridades de seguridad mantuvieron un control estrecho sobre la marcha y se desvió el tránsito en la zona para permitir el paso de los manifestantes.