La reciente cancelación del viaje del presidente Javier Milei al sorteo del Mundial de Fútbol en Estados Unidos desató una serie de consecuencias inesperadas, incluyendo la suspensión de una visita clave del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, a Argentina. La decisión de Milei de no asistir al evento deportivo, aparentemente motivada por su deseo de evitar un encuentro con Claudio «Chiqui» Tapia, titular de la AFA, generó malestar en la administración estadounidense.

Según fuentes cercanas al gobierno, la invitación al sorteo del Mundial se había realizado a través de canales informales, y la decisión de Milei de no asistir se comunicó inicialmente de la misma manera, a través de un mensaje en redes sociales. Esta situación generó incomodidad en Estados Unidos, especialmente porque el presidente argentino iba a ser ubicado en un palco preferencial junto a Donald Trump.

El embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, y Richard Grenell, quien dirige el Kennedy Center, habían organizado un cóctel con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien ya había aceptado la invitación. Ante el desaire de Milei, Rubio habría pedido a Bessent que cancelara su visita a Buenos Aires. A pesar de este incidente, el gobierno argentino confía en que el acuerdo comercial entre ambos países seguirá su curso normal, y se están adaptando las leyes locales para cumplir con los aspectos consensuados con Estados Unidos.