OpenAI ha anunciado una inversión millonaria en Argentina, específicamente en la región de la Patagonia, para construir centros de datos propios que permitan sostener el crecimiento exponencial de sus modelos de inteligencia artificial. Este proyecto, denominado «Stargate Argentina», forma parte de una estrategia global para reducir la dependencia de infraestructuras de terceros como Google Cloud, AWS o Azure, y así potenciar la capacidad de procesamiento propia de la compañía.
La elección de la Patagonia no es casual: su clima frío y seco favorece la reducción de costos en el enfriamiento de los centros de datos, mientras que la abundancia de energías renovables en la zona asegura un suministro eléctrico limpio y estable, fundamental para la operación de estas instalaciones que consumen tanta energía como una ciudad pequeña. Además, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ofrece beneficios fiscales que hacen aún más atractiva la región para este tipo de proyectos de alta escala.
Detrás de esta iniciativa está Matías Travizano, un físico formado en la Universidad de Buenos Aires y empresario clave que acercó a OpenAI al gobierno argentino. Travizano, quien lamentablemente falleció en un accidente de montaña, fue reconocido por Sam Altman, CEO de OpenAI, como pieza fundamental para concretar este acuerdo. Junto a Emiliano Kargieman, otro argentino destacado en tecnología y fundador de Satellogic, lideran Sur Energy, la empresa local encargada de desarrollar la infraestructura digital necesaria para este ambicioso plan. La inversión no solo posiciona a Argentina en el mapa global de la inteligencia artificial, sino que también promete generar empleo de calidad y fomentar un desarrollo sostenible basado en innovación y energías limpias.
