Patricia Bullrich y Elisa Carrió protagonizaron un intenso cruce de acusaciones, donde la ministra de Seguridad ha calificado a la líder de la Coalición Cívica de «corrupta». Este enfrentamiento se desató tras las críticas de Carrió hacia el gobierno de Javier Milei, donde acusó a Bullrich de «comprar» a dirigentes en lugar de construir consensos.

En una declaración contundente, Bullrich respondió a las acusaciones de Carrió, sugiriendo que su comportamiento durante la campaña de Juntos por el Cambio en 2023 fue poco ético, señalando que «pregonás en abstracto y agarrás en concreto». Esta afirmación hace referencia a la supuesta hipocresía de Carrió al criticar la ética política mientras se benefició de un sistema que ella misma criticó.

Carrió, en sus comentarios, había realizado un llamado a la unidad y criticado a Bullrich por lo que considera una falta de ética en su forma de actuar. La ex diputada manifestó que «Macri se lo va tragando (al presidente) y su brazo armado es Patricia Bullrich», lo que intensificó la tensión entre ambas figuras políticas. Carrió también dejó entrever que podría presentarse como candidata en 2025, lo que podría complicar aún más la relación entre los sectores de la Coalición Cívica y el PRO.

El intercambio de acusaciones ha generado reacciones en las redes sociales y ha puesto de manifiesto las divisiones internas dentro de la oposición. Mientras Bullrich defiende su enfoque de «convencer» a los dirigentes, Carrió y sus aliados han cuestionado la integridad de las acciones de Bullrich, lo que indica que las tensiones dentro de Juntos por el Cambio siguen latentes, a un año de las elecciones donde la falta de unidad podría haber sido un factor determinante en los resultados.