Hay proyectos que nacen de una idea. Y hay proyectos que nacen de una vida. Sonrisas de Bandoneón pertenece a la segunda categoría.
Su autora es Kathy Piazzolla, vecina de Mar del Plata de apellido ilustre, escritora que durante años fue dando forma a una historia que hoy existe en todas sus dimensiones: tiene guión, tiene personajes, tiene escenas. Y tiene algo que pocos largometrajes en desarrollo pueden mostrar antes de tener un peso de financiamiento: una banda sonora completa, grabada, en español e inglés, con más de siete temas originales que van del tango a la balada, de la milonga al vals.
La película cuenta la historia de dos familias argentinas emigradas a Barcelona. Un hermano muerto, un joven que encuentra en la composición una razón para seguir, amigos que se convierten en músicos y una mujer que carga sola con el secreto más difícil de su vida. Una historia argentina, universal.
«Cuando escuché el material grabado entendí que esto era otra cosa», dice María Alquezar, productora que se sumó al proyecto para llevarlo al siguiente nivel. «La música es el corazón del proyecto y ya está ahí, lista. Eso es enormemente valioso.»
Ahora el proyecto busca financiamiento y socios estratégicos que quieran ser parte de algo que ya tiene alma propia. Las instancias de fomento cinematográfico nacionales e internacionales son el camino trazado, junto con la búsqueda de coproductores en Argentina y España.
Sonrisas de Bandoneón no pide que nadie imagine cómo va a sonar. Ya suena.
