La justicia paraguaya ha formalizado la imputación del senador argentino Edgardo Kueider por el delito de contrabando, lo que ha resultado en su detención junto a Iara Magdalena Guinsel Costa, la mujer que lo acompañaba. La decisión fue tomada por los fiscales Édgar Benítez y Gabriel Segovia, quienes presentaron el caso ante el juez penal de Garantías Especializado en Delitos Económicos, Humberto Otazú. Ambos quedaron detenidos en el Departamento de Delitos Económicos de la Policía Nacional en Ciudad del Este.
El senador fue detenido en un control fronterizo cuando intentaba ingresar a Paraguay desde Brasil, portando una suma considerable de dinero sin declarar: 211,102 dólares, 640,000 guaraníes y 3,900,000 pesos argentinos. Kueider ha insistido en que el dinero no le pertenece, argumentando que estaba acompañando a Guinsel Costa, quien supuestamente iba a realizar un negocio en Paraguay. Sin embargo, las autoridades han señalado que el monto en cuestión debe ser declarado al ingresar al país.
La imputación formal implica que Kueider enfrentará dos procedimientos: uno administrativo tributario y otro penal. La legislación paraguaya establece que el contrabando puede conllevar una pena de hasta cinco años de prisión. Según el director nacional de Ingresos Tributarios de Paraguay, Oscar Orué, el procedimiento administrativo podría tardar hasta 90 días, mientras que la investigación penal podría extenderse hasta cuatro meses.
Este incidente no es aislado, ya que Kueider ya estaba bajo la lupa de la justicia argentina por otros delitos, incluyendo enriquecimiento ilícito y supuestas coimas relacionadas con contratos estatales. Tras su detención, el senador anunció que solicitará una licencia de su cargo hasta que se aclare su situación legal, con la intención de no obstaculizar la investigación.
La situación de Kueider ha generado un gran revuelo en el ámbito político, ya que su detención pone de manifiesto las tensiones entre las leyes de Paraguay y la inmunidad que algunos legisladores creen tener. El juez Otazú ha enfatizado que Kueider será tratado como cualquier ciudadano, sin privilegios por su condición de senador.
