El rechazo del Senado al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que implementó reformas económicas y modificó cerca de 300 leyes en Argentina ha reavivado la pelea entre el presidente Javier Milei y la oposición, y ha condicionado el Pacto de Mayo propuesto por el mandatario. A pesar de esta derrota política para los libertarios, el DNU sigue vigente y ahora se espera la votación en la Cámara de Diputados. Milei ha criticado a la dirigencia opositora y ha defendido a Victoria Villarruel, quien habilitó la discusión del decreto, afirmando que no está dispuesta a «convertirse en Cristina Kirchner».

La reacción del presidente Milei fue principalmente en las redes sociales, combinando adhesiones a mensajes críticos y agresivos contra los 42 senadores opositores con una declaración formal de la Oficina del Presidente donde acusa a la votación en contra de ser un intento de socavar el Pacto de Mayo y el cambio elegido por los argentinos. Esta votación y la reacción posterior han restablecido un clima de confrontación en la política argentina, que se había moderado después del discurso de la Asamblea Legislativa y la convocatoria al diálogo para el Pacto de Mayo.

A pesar de la derrota en el Senado, el gobierno todavía tiene esperanzas de mantener el decreto en la Cámara de Diputados. Un estudio de opinión reveló que la mayoría de la población apoya las reformas incluidas en el DNU, como la derogación de la Ley de Alquileres. Sin embargo, la votación en el Senado expuso la resistencia de algunos legisladores a favor del cambio propuesto por el gobierno. La decisión final ahora recae en la Cámara de Diputados, donde se espera una votación ajustada.