El Gobierno se encuentra en la etapa final de la elaboración de la Ley Bases y ha decidido enviar el borrador final, el cual establece que el piso para el impuesto a las Ganancias será de $1,8 millones. Después de las reuniones entre los funcionarios Guillermo Francos y Nicolás Posse con el bloque de Miguel Ángel Pichetto y la Unión Cívica Radical, se lograron algunos avances en el tema del impuesto a las Ganancias, que era uno de los puntos de mayor discrepancia. Según el borrador, el mínimo no imponible para solteros será de $1,800,000, mientras que para casados con dos hijos será de $2,200,000. El oficialismo espera contar con el apoyo de la oposición para el resto de los artículos de la ley.

Una de las claves para el oficialismo en el tema del impuesto a las Ganancias es la progresividad del mismo. Se ha decidido que el porcentaje inicial para aquellos que superen ligeramente el piso será del 5%, seguido por un 9% para la escala superior, y luego del 12% y 16%. También se está considerando atar estas escalas al Índice de Precios al Consumidor (IPC) para tener en cuenta el impacto de la inflación en los salarios.

Después de las reuniones con el bloque de Pichetto y la UCR, se espera que el Gobierno envíe el borrador de la Ley Bases a los gobernadores y jefes de bloque de la oposición para su revisión final. El Gobierno planea tratar el conjunto de reformas en el Congreso la próxima semana y espera que la discusión dure tres días, para finalmente votar la iniciativa en sesión ordinaria a finales de este mes. El paquete fiscal, que incluye el impuesto a las Ganancias, se tratará al mismo tiempo que la Ley Bases, ya que el Gobierno busca que ambos proyectos sean aprobados simultáneamente.

¿El Presidente boicotea las negociaciones?

Aunque el presidente desvalorizó el proyecto y el Pacto de Mayo en una entrevista, en la Casa Rosada se ultiman los detalles con miembros de la UCR y el bloque de Pichetto para enviar el borrador de la Ley de Bases. El objetivo es tratar el proyecto en comisiones en la Cámara baja, llevarlo al recinto en dos semanas y aprobarlo antes de que termine el mes. Los gobernadores aliados también están interesados en avanzar con la ley, ya que buscan una rápida recomposición de sus finanzas provinciales. Además, se especula que el Gobierno enviará al Parlamento iniciativas relacionadas con la reforma laboral incluida en el DNU 70, que fue objetado por la Justicia.

A pesar de la confrontación planteada por Milei, el Gobierno y los bloques colaborativos continúan las negociaciones y aseguran tener los votos suficientes para aprobar la ley. La Casa Rosada ha solicitado a los gobernadores que entreguen por escrito un listado de los legisladores que apoyarán el proyecto. La intención es evitar confusiones y asegurar el respaldo necesario. Aunque aún persisten algunas dudas y resistencias, tanto el Gobierno como la oposición buscan cerrar el capítulo de la Ley de Bases y avanzar en este nuevo proceso político liderado por Milei.