La interna del radicalismo bonaerense ha generado una marcada polémica tras las elecciones internas, donde tanto Maximiliano Abad como Emiliano Yacobitti se han adjudicado la victoria en medio de un conteo de votos aún en curso. Esta contienda se ha caracterizado por la competencia entre Abad, quien es el exintendente de Trenque Lauquen, y el actual diputado provincial Pablo Domenichini, además de contar con el respaldo de figuras clave como Martín Lousteau y Facundo Manes.
Ambos candidatos han mostrado confianza en haber obtenido la victoria, incluso mientras se realizaba el escrutinio. Según el comando de campaña de Abad, este logró una ventaja notable en varias secciones electorales, especialmente en el interior de la provincia, donde se destacó con más de 8,000 votos. Por su parte, Domenichini también reportó éxitos en secciones clave, lo que ha contribuido a la confusión sobre el verdadero resultado de la elección.
El ambiente de incertidumbre ha llevado a la conducción del partido a emitir un comunicado que proclama a Miguel Fernández como el nuevo presidente del Comité Provincial, al afirmar que ganó en seis de las ocho secciones electorales. Esta declaración ha intensificado la disputa, con ambos bandos reclamando legitimidad y apoyo dentro de un partido que históricamente ha enfrentado crisis internas.
Con la participación de aproximadamente 60,000 afiliados, la interna del radicalismo no solo refleja una lucha por el poder dentro del partido, sino que también se inscribe en un contexto más amplio de reconfiguración política en Argentina. La capacidad del PJ para unificarse y responder a los desafíos actuales dependerá de cómo se resuelva esta controversia interna y de la dirección que tome el radicalismo en el futuro.
