La Unión Cívica Radical (UCR) enfrenta un momento de tensión interna tras la ruptura de su bloque en la Cámara de Diputados. A pesar de la creación de una nueva bancada llamada «Democracia para siempre», liderada por Martín Lousteau y Facundo Manes, las fricciones continúan. Rodrigo de Loredo, al frente del grupo restante de 21 diputados, se encuentra en medio de presiones y exigencias para mantener la unidad y evitar más deserciones. El próximo martes, los diputados se reunirán para discutir condiciones que podrían facilitar acuerdos y aliviar las tensiones existentes.
Entre los diputados que permanecen con De Loredo, conocidos como los «incómodos», se encuentran figuras como Julio Cobos y Mario Barletta, quienes han manifestado su descontento con la situación actual. La figura de De Loredo es cuestionada, y existen demandas específicas para reducir la fricción interna, como la salida de Mariano Campero del grupo. Las reuniones con el Gobierno también son un punto de discordia, pues se busca que estas sean realizadas en el ámbito parlamentario y que los temas a tratar sean discutidos previamente dentro del bloque.
Mario Barletta se encuentra en una encrucijada, tentado entre permanecer con De Loredo, unirse a Manes o incluso formar un monobloque. Mientras tanto, se mantiene esperanzado en una posible unidad, aunque esta parece cada vez más lejana. Además, la foto de De Loredo en la Casa Rosada generó descontento entre algunos miembros, ya que fue vista como un gesto innecesario que complicó la situación interna. La bancada «Democracia para siempre» busca consolidarse y atraer a más figuras, lo que complica aún más el panorama para De Loredo.
El futuro de la UCR se mantiene incierto, con dos bloques que intentan establecer sus propios consensos y cerrar heridas. La discusión sobre cuál de los bloques tendrá el respaldo oficial del Comité Nacional está en el aire, mientras se espera que no se tomen decisiones apresuradas que puedan abrir otro frente de conflicto. La exposición mediática de las internas y la búsqueda de protagonismo por parte de algunos diputados ha sido criticada, y se hace un llamado a reducir esta exhibición pública para evitar más divisiones.
