La asunción de Javier Milei como presidente de Argentina tuvo una escasa presencia internacional, ya que solo ocho presidentes participaron en el evento. Sorprendentemente, no hubo líderes del G20 ni del G7 presentes, y la presencia de autoridades de la Unión Europea y China fue nula. Entre los pocos líderes latinoamericanos que asistieron se encontraban Santiago Peña de Paraguay, Luis Lacalle Pou de Uruguay, Daniel Noboa de Ecuador y Gabriel Boric de Chile. Sin embargo, hubo notables ausencias como las del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y los líderes de Colombia, Bolivia y Brasil.
En cuanto a la presencia de líderes internacionales fuera de la región, las ausencias fueron aún más notables. Solo el Rey de España, Felipe VI, estuvo presente de Europa, mientras que el presidente Pedro Sánchez no asistió. Tampoco estuvieron presentes líderes de Alemania, Francia, Portugal ni autoridades de la Unión Europea. Además, no hubo representación de China, India ni Vietnam, lo cual genera preocupación ante la falta de atención hacia estas economías emergentes. En resumen, la asunción de Milei fue la de menor presencia internacional desde el comienzo de la democracia en Argentina.
Sorprendentemente, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, solo envió a su secretario de seguridad, mientras que el resto de los jefes de Estado de Centroamérica decidieron no asistir al evento.
Por otro lado, Estados Unidos, que ha observado con cautela al gobierno argentino debido a su cercanía con el expresidente Donald Trump, envió únicamente a Juan González y a la secretaria de energía, en una representación considerada como mínima y poco significativa en comparación con otros eventos internacionales de importancia.
Esta falta de presencia de líderes internacionales en la asunción de Milei ha generado especulaciones y se ha interpretado como una señal de la falta de interés o apoyo hacia el nuevo gobierno argentino.
