En un intento por desactivar un potencial incidente diplomático con Francia, la secretaria general de la Presidencia argentina, Karina Milei, mantuvo un encuentro urgente con el embajador galo Romain Nadal. El motivo: pedir disculpas por los polémicos dichos de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien calificó a la nación europea como «país colonialista».
Las palabras de Villarruel, en defensa del futbolista Enzo Fernández ante las críticas por el video con cánticos discriminatorios, encendieron las alarmas en el Ejecutivo a días del viaje oficial que tiene previsto el presidente Javier Milei a París. Allí, además de asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos, mantendrá un encuentro bilateral con su par Emmanuel Macron.
De acuerdo a fuentes oficiales, en la reunión de poco más de media hora, Milei transmitió que el gobierno «no comparte de ninguna manera» la caracterización vertida por la vicepresidenta. Su objetivo era evitar que la polémica escale y pueda perjudicar la inminente visita presidencial a la capital francesa.
«Argentina es un país soberano y libre. Nunca tuvimos colonias ni ciudadanos de segunda (…) Ningún país colonialista nos va a amedrentar por una canción de cancha», había manifestado Villarruel, agravando el malestar en Francia por el video de los jugadores argentinos cantando letras racistas y homofóbicas.
Si bien la relación entre Milei y su par del Senado atraviesa un momento de tensión, Karina Milei logró «desactivar el conflicto» con su gestión ante el embajador galo. No obstante, las repercusiones del caso podrían agitarse nuevamente cuando el presidente argentino arribe a suelo francés la próxima semana.
