El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, confirmó las sospechas al reconocer que el Banco Central está sacando del país parte del oro que forma parte de las reservas nacionales. En declaraciones a un medio periodístico, Caputo intentó justificar esta movida afirmando que «es muy positiva» ya que «tener ese oro afuera le permite al país maximizar los retornos de sus activos».

No obstante, el polémico accionar del funcionario ha desatado críticas desde diversos sectores. Caputo aseveró que «tenerlo encerrado en el Central sin hacer nada para el país es negativo, es mucho mejor tenerlo custodiado afuera donde te pagan algo». Sin embargo, omitió brindar detalles sobre el destino final de los lingotes de oro ni explicar por qué la operación se realizó en secreto.

Según trascendió, el oro estaría siendo utilizado como garantía para que el Banco de Basilea otorgue un préstamo millonario al país. «En el gobierno esperan que esos lingotes funcionen como caución para que Basilea les otorgue alrededor de 4.700 millones de dólares líquidos», indicaron fuentes allegadas.

No obstante, voces del mercado advierten que cuando un activo se entrega como garantía, inevitablemente se desvaloriza. «Lo contrario a lo que dice Caputo, que sugirió que el país conseguiría un retorno extra por depositar el oro en algún lugar del mundo que no especificó», destacaron.