A pesar de las promesas iniciales de austeridad y reestructuración, la administración de Javier Milei en los medios públicos ha generado un notable revuelo con una ola de contrataciones cuestionadas. En un aparente giro inesperado, la gestión libertaria ha optado por reforzar las filas de Radio y Televisión Argentina (RTA) con un desembolso millonario en asesores y expertos en redes sociales, muchos de ellos provenientes de administraciones previas.
Lo que resulta particularmente llamativo es la incorporación de exfuncionarios albertistas, quienes ahora son los encargados de ejecutar los despidos de sus antiguos compañeros. Orlando Pulvirenti, Vanesa Canale y Mario Viera, figuras destacadas durante la gestión de Rosario Lufrano, se encuentran al frente de esta delicada tarea. Sin embargo, algunos allegados de la era anterior han logrado mantenerse en sus puestos, como David Spadavecchia, Tomás Dhers y Gerardo Nierenberger, gracias a contratos de duración indeterminada.
En un movimiento que ha desatado críticas, la Gerencia de Medios Digitales ha contratado a un reconocido tuitero libertario vinculado a Fernando Cerimedo para gestionar las redes sociales de RTA. Esta decisión se produce pese a la existencia previa de personal especializado en esa área, generando interrogantes sobre la transparencia del proceso. Además, se han sumado otras figuras polémicas, como la exfuncionaria porteña Daiana Astobiza, quien percibirá un salario de 1,5 millones de pesos mensuales sin aparente experiencia en redes sociales.
Pero los gastos controvertidos no se detienen ahí. El interventor Eduardo González ha cerrado un acuerdo millonario con Marcelo Tinelli para un programa de interés general, mientras que la conductora Luli Fernández, cuñada de Mariano Cúneo Libarona, ha sido contratada por una suma de 113 mil pesos por hora. Estas decisiones han alimentado el debate sobre la coherencia de la gestión libertaria en los medios públicos, cuyo futuro sigue siendo incierto en medio de rumores de privatización y ajustes.
