Se ha desatado una feroz batalla en las redes sociales entre los seguidores de Victoria Villarruel y Karina Milei. El enfrentamiento virtual ha llevado a la hermana del presidente a tomar una drástica decisión: cerrar su cuenta de Instagram ante el masivo ataque de los seguidores de la vice presidente.

Según informan fuentes cercanas al gobierno, Santiago Caputo, habría sido quien sugirió a Karina Milei poner su perfil @karinaem28 en modo privado. La razón: los incesantes comentarios negativos de los seguidores de Villarruel, quienes le recordaban que «nadie la votó» y que el respaldo popular fue para su hermano Javier y la vicepresidenta.

La ofensiva digital de los seguidores de Villarruel resultó abrumadora, superando ampliamente las interacciones que lograba la secretaria general de la Presidencia. Un informe de la consultora AdHoc revela que la figura de la vicepresidenta «logró marcar su agenda propia» y generar mayor «positividad» en las redes, especialmente con su discurso «nacionalista y referencias a símbolos patrios».

Más allá de los trolls, en el entorno libertario aseguran que Villarruel cuenta con un núcleo de seguidores «genuinos» y «orgánicos». Un núcleo digital que, al parecer, se ha convertido en la fuerza de choque, más allá de su propia estructura en el Senado liderada por Juan Martín Donato.

En medio de esta pugna virtual, la vicepresidenta se consolida como una figura de peso propio, imponiendo su impronta en el Ejecutivo y logrando desplazar, al menos en las redes, a la propia hermana del presidente. Un nuevo frente que pone de manifiesto las tensiones internas en el seno del libertarismo gobernante.

Hace pocos meses atrás. Villarruel era víctima constante de la granja de troll que controlan Caputo, Cerímedo y Daniel Parisini (el Gordo Dan). La vicepresidente encontró una forma de poner un límite mostrando sos propias armas, que si bien no se comparan a la estructura amplia y violenta al servicio de Milei, es suficiente para incomodar a la hermana y gúia del Presidente.