La reforma del Código Penal en Argentina ha abordado varios temas cruciales, destacándose la inclusión de la reiterancia delictiva, el castigo a los “motochorros” y la protección de menores frente a la ludopatía. La comisión responsable de esta reforma, encabezada por Mariano Borinsky, se ha reunido para definir los detalles del anteproyecto, buscando establecer medidas más estrictas que eviten lo que se ha denominado la «puerta giratoria» en el sistema judicial, donde los delincuentes son liberados tras cumplir cortas condenas y vuelven a delinquir.
Entre las novedades más relevantes, se incorpora la figura de la reiterancia delictiva como un agravante especial en la imposición de penas. Esto significa que aquellos que cometan múltiples delitos dolosos recibirán sanciones más severas, considerando tanto la naturaleza del delito como el daño causado a la víctima. Además, se ha prestado especial atención a los delitos relacionados con el acoso sexual en el ámbito laboral, así como a la defraudación de menores con problemas de ludopatía, mostrando un enfoque integral en la protección de los derechos de las personas más vulnerables.
La reforma también aborda la problemática de los “motochorros”, quienes utilizan motocicletas para cometer delitos, y establece penas más duras para aquellos que roben utilizando vehículos motorizados. Otras figuras delictivas, como el hurto de celulares y la ocupación sin autorización de inmuebles, han sido revisadas para incluir agravantes que reflejen la gravedad de estos delitos en la sociedad contemporánea. La reforma del Código Penal busca no solo actualizar la legislación, sino también proporcionar herramientas efectivas para enfrentar el delito en un contexto que exige respuestas más contundentes y eficientes por parte del sistema judicial.
