El proyecto de Ley Bases, aprobado recientemente en Diputados en medio de fuertes tensiones, inicia hoy su tratamiento en el Senado de la Nación bajo un estricto margen de tiempo para su eventual sanción. Mientras el oficialismo trabaja contrarreloj para reunir los votos necesarios, las posibles modificaciones que introduzca la Cámara alta amenazan con postergar aún más su aprobación definitiva.

En declaraciones a este medio, fuentes gubernamentales reconocieron que «el panorama es apretado» para tener dictamen y llevar el texto al recinto antes del 25 de mayo, fecha límite fijada por el presidente Milei para la firma del polémico Pacto de Mayo en Córdoba. «Con la aprobación en general, avanzamos hacia ese objetivo» confían, aunque admiten estar aún lejos de los 37 votos imprescindibles.

Aparte de La Libertad Avanza y el PRO, la principal esperanza oficialista recae sobre el peronismo no kirchnerista y los radicales. No obstante, dudan de la postura final de algunas bancas clave como la del titular de la UCR, Martín Lousteau, alejado de Milei por su acercamiento a Facundo Manes.

«Los mismos que antes fueron detrás de otros, ahora quieren ir detrás de Milei», advirtió el neurocientífico tras el acto compartido con el senador el jueves pasado. En el kirchnerismo, en tanto, resisten la posibilidad de fugas luego de cerrar filas el fin de semana.

Una de las grandes incógnitas pasa por los cambios que pueda sufrir el articulado en el Senado. El reglamento establece que si se introducen modificaciones por mayoría simple, Diputados deberá aceptarlas o insistir con su media sanción original. Un tironeo que podría empantanar los plazos.

De hecho, fuentes oficiales no descartaron anoche mantener la convocatoria en Córdoba más allá del resultado parlamentario. «Se hace igual», afirmaron con tono grave, en un potencial nuevo choque con la oposición después del revés por el rechazo al DNU70. Un escenario que confirma las complejidades que deberá atravesar la Ley Bases.