La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, no estuvo presente en la cadena nacional que conmemoró el primer año de gestión del presidente Javier Milei, un hecho que resalta la creciente distancia entre ambos. La ausencia de Villarruel se debe a que no recibió invitación para participar en las actividades organizadas en Casa Rosada, lo que confirma la falta de reconciliación en su relación política.
En lugar de asistir a la ceremonia, Villarruel se dedicó a trabajar en el Senado, donde se reunió con varios senadores para discutir la situación del legislador Edgardo Kueider, quien enfrenta problemas legales en Paraguay. Tras concluir su jornada, la vicepresidenta publicó un mensaje en redes sociales que enfatizaba su compromiso con el diálogo y el federalismo, conceptos que contrastan con la narrativa del gobierno actual.
El mensaje que compartió en su cuenta de X decía: “1er año de gobierno. Un año muy intenso de trabajo, construyendo consensos en el Senado, recorriendo las provincias, afianzando el federalismo y trabajando por una Argentina mejor. ¡Todo por Argentina!”. Este posteo refleja una agenda distinta a la de Milei, quien se enfocó en los resultados de su gestión y los planes futuros durante su discurso.
La falta de invitación también se extendió al secretario de Prensa, Eduardo Serenellini, lo que ha generado especulaciones sobre las razones detrás de estas exclusiones. Mientras tanto, el oficialismo y la oposición dialoguista han acordado convocar una sesión en el Senado para abordar el caso Kueider, lo que podría ser un punto de tensión adicional en el ya complicado panorama político.
La ausencia de Villarruel en un evento tan significativo para la administración actual subraya las divisiones internas y plantea interrogantes sobre el futuro de su papel en el gobierno.
