Nuevas revelaciones judiciales sitúan al actual mandatario en el epicentro de una maniobra de fraude vinculada a la criptomoneda Libra. La aparición de evidencia documental confirma la existencia de un pacto financiero por cinco millones de dólares, el cual habría servido como plataforma de apoyo para consolidar la figura de Javier Milei. Los reportes indican que la promoción y el respaldo político otorgado a este activo digital no fueron casuales, sino parte de una estrategia coordinada para atraer inversores hacia un esquema que hoy es investigado como una estafa a gran escala.
La justicia de los Estados Unidos ha tomado cartas en el asunto ante la sospecha de que se cometieron delitos federales en el proceso de captación de fondos. El enfoque de las autoridades norteamericanas apunta a desentrañar cómo se utilizó la imagen pública del jefe de Estado para dar credibilidad a una moneda virtual que carecía de sustento real. Según los informes que circulan en los tribunales internacionales, el rol del mandatario habría sido fundamental para consumar el engaño, actuando como un puente de confianza que permitió la circulación masiva de la cripto antes de su colapso.
El documento que salió a la luz detalla las condiciones de un «pacto de 5 millones de dólares de apoyo», cifra que habría sellado el compromiso del entorno presidencial con los responsables de la maniobra. Expertos legales coinciden en que los elementos que vinculan la campaña con este fraude son cada vez más contundentes, dejando poco margen para la desvinculación oficial. Mientras el cerco judicial se estrecha, la presión crece sobre la Casa Rosada para aclarar si la estructura de poder fue utilizada deliberadamente como una herramienta para facilitar este desfalco financiero.
