El ministro de Salud de Argentina, Mario Russo, ha denunciado presiones por parte de los laboratorios farmacéuticos en relación a la producción de la vacuna contra el dengue. Russo ha afirmado que ha recibido críticas por la supuesta inacción del gobierno ante el aumento de casos de dengue, pero ha vinculado estas críticas a intereses corporativos. Durante una entrevista, el ministro señaló que ha estado en cadena nacional durante varios días y sugirió que esto se debe a la presión de los laboratorios y la «casta». Además, Russo afirmó que la vacuna no es efectiva para mitigar el brote de dengue y que la decisión de aplicarla es personal y debe ser evaluada junto con un médico.
Russo también hizo hincapié en la importancia de basar las decisiones de salud en la evidencia científica. Criticó la influencia de los «pseudocientíficos» en los medios de comunicación y destacó la necesidad de volver a la evidencia científica para garantizar la tranquilidad de la población. Aunque algunos lugares, como Brasil, están llevando a cabo experimentos con la vacuna, el ministro de Salud de Argentina ha decidido no incluirla en el Programa Nacional de Inmunizaciones debido a la falta de evidencia sobre su eficacia para mitigar el brote de dengue.
En cuanto a las críticas recibidas, Russo responsabilizó a la gestión anterior y señaló que están trabajando para cambiar el enfoque de compra de medicamentos por parte del Estado. El objetivo es tomar decisiones basadas en el beneficio y riesgo para la población, en lugar de ser influenciados por los intereses de los laboratorios. Russo enfatizó que es responsabilidad de los gobiernos provinciales y municipales llevar a cabo las políticas de salud pública y que el Estado nacional debe ejercer la rectoría y la planificación estratégica para lograr mejores resultados.
