La provincia de Tierra del Fuego ha recibido con cierto optimismo la maniobra de la familia Caputo para tomar el control del influyente Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP). Este organismo, financiado por aportes de empresas instaladas en la isla, maneja millones destinados a proyectos de desarrollo.
Toto y Santiago Caputo lograron colocar a dos directores afines en el comité ejecutivo que administra el FAMP. Por un lado, Felipe Berón, un experto financiero que trabajó en la consultora de Toto. Por el otro, Noelia Ruiz, ex legisladora bonaerense del PRO recientemente designada también en Arsat.
«Era peor que se lo quedara Sturzenegger», expresan fuentes fueguinas aliviadas ante el accionar de los Caputo. Ven en esta movida una garantía de continuidad para el fondo y la concreción de iniciativas en marcha.
«Que esté Caputo, que tiene intereses en Tierra del Fuego, nos parece más positivo», agregan las fuentes, conscientes de que el FAMP se nutre del aporte privado. La presencia de Nicky Caputo, con su empresa Mirgor radicada allí, parece inspirar mayor confianza.
Hasta el momento, el FAMP ha aprobado 21 de los 41 proyectos presentados, aunque con montos poco realistas en algunos casos. El multimillonario puerto que Mirgor busca construir apenas recibió una asignación de 400 mil pesos, muy por debajo de su costo real estimado en 380 millones de dólares.
A pesar de ello, la isla confía en que bajo el liderazgo de los Caputo, el fondo mantendrá su rumbo y permitirá ejecutar obras clave como la interconexión gasífera, la ampliación energética e infraestructura industrial.
