Javier Milei organizó un asado en la Quinta de Olivos para agradecer a los legisladores que apoyaron su veto a la reforma jubilatoria, en un intento por fortalecer la unidad en su bloque y mantener el rumbo del gobierno. Durante la reunión, Milei se refirió a los diputados como «los 87 héroes» que votaron a favor de su decisión, buscando así consolidar su apoyo y fomentar un ambiente de camaradería entre los presentes.
A pesar del tono festivo del encuentro, se destacó que cada legislador tuvo que abonar 20 mil pesos por su comida, lo que ha generado comentarios sobre la naturaleza del evento. La cena incluyó un menú típico argentino con achuras, asado y postre, pero la exigencia de pagar por el cubierto ha suscitado críticas y ha puesto de relieve la situación económica que enfrenta el país.
Milei utilizó la ocasión para hacer un llamado a la cohesión y al trabajo en conjunto, diciendo que «juntos podemos hacer un scrum para bloquear los intentos de desestabilizar la economía». Sin embargo, el encuentro también dejó al descubierto las divisiones internas dentro del bloque, ya que algunos diputados de la UCR no asistieron debido a compromisos con sus propios partidos y en medio de la tensión que ha surgido tras la votación.
Este asado se enmarca en un contexto más amplio de negociaciones y tensiones políticas, donde el gobierno busca alinear a los diferentes sectores y asegurar que se mantenga el apoyo legislativo. La voluntad de Milei de acercarse a otros partidos, como el PRO y La Libertad Avanza, es un intento por construir una mayoría sólida en el Congreso, pero la falta de unanimidad y las divisiones internas siguen siendo un desafío significativo.
