Jones Huala ha regresado a Argentina tras ser expulsado de Chile, lo que ha generado un fuerte malestar entre los vecinos de Bariloche, particularmente en Villa Mascardi. La comunidad local ha expresado su preocupación y repudio hacia el líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), quien fue trasladado desde Valdivia hasta la frontera por Carabineros chilenos. Su regreso no ha sido bien recibido, y los residentes han emitido un comunicado denunciando sus acciones pasadas y el potencial impacto negativo de su presencia en la región.

Los vecinos han manifestado que Huala “ya incurrió en actos violentos de traición a la Patria”, argumentando que su ideología y acciones han puesto en peligro la estabilidad y la paz de la comunidad. Esta situación ha intensificado los temores sobre un posible resurgimiento de episodios violentos que han marcado la historia reciente de Villa Mascardi, donde la agrupación Lafken Winkul Mapu ha estado involucrada en usurpaciones y ataques incendiarios desde 2017.

La preocupación de la comunidad ha llevado a solicitar al gobierno nacional que refuerce las medidas de seguridad en la zona. A pesar de que Huala ha sido liberado y tiene la intención de residir temporalmente en Bariloche, se rumorea que su plan es trasladarse a Cushamen, donde reside la comunidad que lo apoyó durante años. Esto ha generado un clima de tensión, ya que los vecinos temen que su presencia pueda reactivar conflictos latentes.

El gobierno de Javier Milei ha decidido mantener el Comando Unificado de fuerzas en la región, una medida que se implementó tras el desalojo de predios usurpados. La situación de Huala y su retorno han puesto de relieve las divisiones en torno a la cuestión mapuche y el manejo de las tensiones sociales en el país. La comunidad se mantiene atenta ante cualquier indicio de desestabilización y espera que las autoridades actúen para garantizar su seguridad.

Los distintos looks de Jones Huala