El ex ministro del Interior de Argentina, Wado de Pedro, continúa como director de Telecom en representación del gobierno debido a las demoras del presidente Milei en cubrir cargos críticos del Estado. Esta situación es una anomalía que se extiende a todos los directores que el gobierno anterior nombró en las empresas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. Para remover a estos directores, se requiere que el Estado designe un reemplazante. Esto es posible debido a que con la constitución del FGS, el Estado se convirtió en accionista de las principales empresas del país, en las que debe designar entre dos y tres directores.

Estos directores, aunque representan al Estado, forman parte del cuerpo directivo de las empresas y sus sueldos y bonificaciones son financiados por ellas. Durante el gobierno de Mauricio Macri, se eliminó la reglamentación que establecía que los directores por el Estado donaran la totalidad de sus honorarios. Incluso hubo funcionarios que ocuparon nueve cargos de director en diferentes empresas al mismo tiempo, cobrando nueve sueldos. Sin embargo, en el gobierno de Alberto Fernández, los funcionarios que también eran directores de empresas cedieron la totalidad de sus honorarios para la constitución de un fondo destinado a la prevención sanitaria.

A pesar de esta situación, el gobierno reconoce que no tiene candidatos para efectuar los reemplazos de los directores del Estado en las empresas del FGS. La idea libertaria es disolver el FGS lo más pronto posible. En una cumbre secreta con directivos de estas empresas, el ministro de Economía, Luis Caputo, les prometió rematar las acciones a cambio de unos 2000 millones de dólares. Sin embargo, las acciones en manos del FGS equivalen a USD 13.100 millones. Los directores nombrados durante el gobierno de Macri continuaron en sus cargos hasta abril de 2020.