La tensión al interior del PRO se reavivó por las denuncias de Jorge Macri sobre presuntas irregularidades en la preadjudicación del sistema de acarreo en CABA durante la gestión de Rodríguez Larreta. Este cruce de acusaciones amenaza con escalar a un escándalo mayor dentro del partido opositor.

No obstante, en paralelo, el conflicto con el Sindicato de Camioneros por la anulación de dicha preadjudicación parece ceder. La intervención de la vicejefa de gobierno Clara Muzzio, quien dialogó con Hugo Moyano, redujo la tensión al comprometerse a mantener las condiciones laborales de los 310 trabajadores del sector.

«Jorge ejerció como ministro y nunca planteó esto como problema, pese a estar al tanto», cuestionaron desde el larretismo las denuncias del ex precandidato presidencial. Macri insistió en que hubo irregularidades al firmar funcionarios que ya no estaban en funciones.

Voces cercanas al actual jefe de gobierno porteño remarcaron que durante dos años como funcionario jerárquico, Macri no planteó reparos sobre esa cuestión ni en las reuniones del gabinete ni en los encuentros privados con autoridades. Argumentaron que de haber advertido irregularidades en ese momento, debió haberlas expuesto en las instancias pertinentes en lugar de guardar silencio.

Mientras el PRO se debatió entre rispideces internas, se alcanzó una tregua con Camioneros al garantizarse que los empleados seguirán bajo convenio del gremio en la órbita estatal. Moyano temía su potencial estatización como empleados municipales tras la anulación.