Javier Milei ha declarado que la sesión del Senado que resultó en la expulsión de Edgardo Kueider es «inválida» y ha dirigido sus críticas hacia Victoria Villarruel, quien ocupó la presidencia de la Cámara alta durante el evento. Kueider, un dirigente peronista, fue detenido en Paraguay con una suma significativa de dinero no declarada, lo que llevó a la controversia en torno a su expulsión.

El presidente Milei explicó que Villarruel fue informada con 48 horas de antelación sobre su viaje a Italia, lo que, según él, debería haber impedido que presidiera la sesión. «Cuando yo entro de viaje, automáticamente se produce la acefalía, entonces queda a cargo del ejecutivo la Vicepresidenta», argumentó, señalando que esto violenta la separación de poderes. Afirmó que la sesión debería ser considerada nula, aunque sugirió que podría repetirse, dado que hay consenso en que Kueider debe ser removido.

Milei también se refirió a la iniciativa de «Ficha Limpia», que quedó estancada en la Cámara de Diputados, y expresó su deseo de que se elabore un nuevo proyecto que impida la inclusión de personas con antecedentes delictivos en la política. Criticó a algunos de sus propios diputados por no haber estado presentes en la sesión y reconoció que el proyecto actual no cumple con su objetivo de limpiar la política argentina.

En cuanto a su gestión, el presidente destacó que la economía está en recuperación y que el Producto Bruto Interno (PBI) ha crecido significativamente. Afirmó que la confianza en su gobierno ha aumentado y que el país está en un mejor estado que antes. También hizo un llamado a la unidad entre quienes defienden las ideas de libertad, sugiriendo que deben trabajar juntos para enfrentar a los populistas.

Por último, Milei reafirmó su postura contra las jubilaciones de privilegio, señalando que deberían ser eliminadas por ley, y reiteró su apoyo a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien ha mostrado signos de acercamiento a su administración.