El gobierno argentino estaría considerando implementar un «plan Entel» para liquidar los medios públicos sin tener que pagar indemnizaciones millonarias. Se estima que el monto de las indemnizaciones rondaría los 100 millones de dólares. En lugar de realizar los pagos correspondientes, se buscaría crear un ente residual donde los empleados permanecerían hasta su jubilación. Esta estrategia recuerda al cierre de Entel, la empresa de telecomunicaciones que fue privatizada durante el gobierno de Carlos Menem. El economista Javier Milei, quien recientemente anunció el cierre de la agencia de noticias estatal Télam, estaría considerando implementar este plan para evitar los costos de las indemnizaciones.
El cierre de Télam fue anunciado a los empleados a través de un correo electrónico enviado por el interventor de los medios públicos, Diego Chaher. En el mensaje se informaba a los empleados que quedaban «dispensados de prestar servicios» durante una semana, es decir, no podrían asistir a sus lugares de trabajo. Esta medida ha generado comparaciones con el cierre de Entel durante el gobierno de Menem. Milei estaría evaluando también el cierre de la TV Pública y la implementación de un ente residual para los empleados más antiguos, mientras que a aquellos que todavía no están en edad de jubilarse se les ofrecerían retiros voluntarios.
El sistema de medios públicos en Argentina, que incluye la TV Pública, Radio Nacional y Télam, cuenta con alrededor de 3600 empleados, una cifra que muchos consideran insostenible. Milei, en línea con su postura libertaria, busca reducir la planta de trabajadores a 80 personas para poder privatizar estos medios. El gobierno estaría considerando implementar el «plan Entel» para minimizar los costos operativos y mantener únicamente los salarios. Sin embargo, los sindicatos de Télam temen que esta estrategia se lleve a cabo y buscan proteger los puestos de trabajo y los derechos de los empleados.
