En un contexto de creciente controversia por la asignación de 100.000 millones de pesos a fondos reservados para la Secretaría de Inteligencia (SIDE), el presidente Javier Milei ha expresado su indignación ante el reciente aumento en la dieta de los senadores, quienes pasarán a cobrar aproximadamente 9 millones de pesos. Milei calificó esta decisión como «una traición al pueblo argentino», destacando que mientras su administración mantiene congelados los salarios de los funcionarios del Poder Ejecutivo, los legisladores optan por beneficiarse de incrementos salariales.

La crítica de Milei se produce en medio de un clima tenso, donde la falta de transparencia en el manejo de los fondos de la SIDE, controlados por Santiago Caputo, ha suscitado inquietudes sobre el uso de recursos públicos. En su mensaje, el presidente enfatizó que «cobrar 9 millones de pesos en este contexto es más que una burla», y lamentó que la «casta política» continúe aferrándose a privilegios en un momento en que la ciudadanía enfrenta serias dificultades económicas.

Milei manifestó su repudio y advirtió que aquellos que apoyaron este aumento «sufrirán las consecuencias en las urnas», dejando claro que la decisión no será olvidada por los votantes.

La situación se complica aún más con la reciente asignación de fondos reservados a la SIDE, que ha sido objeto de críticas por la falta de rendición de cuentas. Mientras el gobierno intenta justificar la necesidad de estos fondos para la seguridad nacional, la oposición y la ciudadanía demandan mayor transparencia y responsabilidad en el uso de los recursos públicos. En este entramado de tensiones políticas, el papel de Santiago Caputo y su influencia en la gestión de los fondos reservados se convierte en un punto central de debate, reflejando las profundas divisiones en el seno del gobierno y su relación con el Congreso.