En un intento por despejar dudas sobre su capacidad de pago, el equipo económico del presidente Javier Milei encabezado por el ministro Luis Caputo negocia un préstamo directo con bancos internacionales por USD 2.800 millones. El objetivo es contar con esos fondos para hacer frente a los abultados vencimientos de deuda en enero próximo.
La operación conocida como «repo» implicaría entregar títulos públicos en garantía a las entidades financieras a cambio del préstamo. De esta manera, el Gobierno busca dar una señal a los mercados de que tendrá la liquidez necesaria para abonar capital e intereses a los acreedores.
Según trascendió, Caputo espera anunciar el acuerdo «mucho antes» del vencimiento de enero, en un contexto donde el riesgo país supera los 1.500 puntos básicos y las puertas para volver a tomar deuda en los mercados internacionales están cerradas.
«Pagamos como sea», había asegurado Milei días atrás, anticipando que de no poder refinanciar los vencimientos de 2025 en los mercados, acudiría a los «repos abrochados» para cubrirlos.
Sin embargo, el costo de recurrir a este tipo de préstamos bancarios no sería menor, advierten analistas. Al entregar bonos soberanos como garantía, el Gobierno expondría los títulos públicos ante un eventual incumplimiento si no logra refinanciar la deuda a futuro.
«Por este nivel de riesgo país, te van a pedir un volumen alto de bonos como garantía. Y si el riesgo no baja, habría que reponer constantemente esos títulos», explicó un economista bajo reserva.
